lunes, 18 de abril de 2011

Don Toño

Me llamarán cursi y que porque demonios me he puesto a llorar al ver Daniel el Travieso la Pelicula. Les pediré que se ahorren sus palabras, pues las gastan en valde: ya me he llamado a mi mismo de esa manera.

Pero no pude evitar llorar cuando el señor Wilson ya harto de ser la victima de accidentes, peripecias, maromas y golpizas propiciadas por Daniel Mitchel, decide por fin vender su casa a como de lugar con tal de escapar de esa amenaza.

Inocente, triste, pero sin llorar se acerca a la barda del señor Wilson y solemne le dice: “No se vaya señor Wilson, usted es en verdad mi mejor amigo”. Para esto, las lagrimas que el cruel señor Wilson se guarda, ya las he yo derramado en el sofá y me hallo ya oculto en el baño para que mi madre que regreso de hacer las compras, no vea a su hijo el mayor chillando frente a la pantalla de la televisión, y como es costumbre, se burle de el con algún comentario irónico.

No comprendi bien porque esas palabras me hicieron llorar, ni porque tuvieron tanto impacto sobre mí. Y aquello fue lo que más me intrigo. ¿Qué ha movido esto en mi, para que una vulgar película dominguera, que ya he visto millones de veces en mi infancia, me produzca una nostalgia y un dolor y una alegría y tantas tantas emociones mezcladas juntas?

La respuesta:

Me hiso recordar a uno de mis primeros amigos. Pero también, me hiso recordar mi primer contacto con lo que significa realmente perder a una gran amistad.

Cuando aprendí a hablar, según mi madre a la edad de 2 años y medio o tres, mi familia gano un perico de profesión. No recuerdo muy bien esto, pero me han contado que era una criatura de menos de medio metro que platicaba con lo que aparentara tener vida. Perros, niños, señores, señoras, vecinos y vecinas. Además de tener intereses intelectuales poco comunes para niños tan babosamente jóvenes, como animales, ciencia, invenciones, maquinas, lugares del mundo, etc.

La primer persona con la que mantuve mis primeras conversaciones regulares fue curiosamente un viejito que vivia en la pequeña casa de al lado. El buen Don Toño. Aun confusamente lo recuerdo, con su gorra blanca, su camisa interior y sus lentes oscuros encaramado en la barda que dividia nuestras casas sonriedome y riendo con mis ocurrencias. Muchas cosas respecto a sobre de que platicábamos las he olvidado como es lógico. Su voz es un vago zumbido en mi memoria, y su ronca risa aun tiene un tenue eco en mis pensamientos, si es que no los confundo con algo mas. Pero lo que si recuerdo de el, es que por primera vez supe lo que era tener un amigo en aquel viejito bonachon de al lado.


miércoles, 28 de julio de 2010


La ilusión es la única manera en que puede vivirse una vida bien y feliz. El estancarse en una sola idea, en un paradigma de que la vida siempre será igual, mata una parte del alma, quedándonos inconclusos e incompletos, pues es natural para el alma como para cualquier ser humano, el querer sentir la esperanza de una vida mejor y nueva, una esperanza que nos hace vivos y nos impulsa a vivir con mas ganas.

Perdida la ilusión se pierde el sentido y perdiendo el sentido de lo que hacemos, todo se vuelve vano y superfluo, hasta la vida misma. ¿Acaso alguien podría sentirse feliz de que las cosas se mantengan tal como las ha vivido siempre? Quizás pudiera ser miedo al cambio el que lo mantuviera cómodo en un nicho, sin moverse ni conmoverse, y mejor dicho conformándose con todo, pero su vida va y viene, nada es mejor o peor y en mi opinión, la vida estancada no es vida, es un estado zombi vegetativo que no tiene ni oficio ni beneficio.

Vivir demasiado en la ilusión es dañino, pero vivir demasiado en la realidad es cruel y deprimente, pues cuantas cosas que ahora son verdad, parecieron irreales en su época, que nacieron de una ilusión de un modo de vida mejor. Si hubieran aquellos grandes hombres y mujeres, seguido con las ideas que la realidad de sus épocas dictaban, las mujeres no tendrían derecho a votar, Magdalena Peraza no seria diputada y Neil Armstrong jamás hubiera matado de la envidia a su compañero Buzz Aldrin al ser el primer hombre en dejar la huella de su chancla en la luna.

Un amigo una vez me dijo, "Es simple, si pudieras elegir entre tu vida de ahora y encontrar una vida, una vida que tu imaginas como tu ideal máximo, ¿Cual escogerías?"

lunes, 26 de julio de 2010

EH?


Ya no puedo esperar,
ni seguir con esta farsa,
Mi alma esta vacia y mi corazon helado... como debo vivir cuando no sé ni lo que quiero, a quien quiero, ni si me quiero? Que objeto tiene el cotidiano a contecer, ser un simple espectador de la realidad y realizar mecanicamente a diario las mismas actividades absurdas... Cual es el proposito? Cual es el final? Puede uno disfrutar del camino y no solo la idea de alcanzar un destino? Que es lo bueno, que es lo malo? En que creo, en que confio, que me mueve y que he creido? Creo que tendre que encontrarlo yo mismo...

domingo, 25 de julio de 2010

No...

No se trata de dominar y amansar los sentimientos asesinos que te carcomen por dentro pues negarlos solo hace mas patetica tu existencia, solo una quimera de los impulsos y pasiones pas profundas de tu ser, que algun dia cuando el gatillo se apriete saldran a toda presion y destruiran todo el esfuerzo que hiciste por negar tu realidad defectuosa... se trata de aceptarlo, conocer las consecuencias de tus actos, decidir entre pensar, sentir y hacer, y quizas tal vez cambiar un vicio por otro, un odio por otro, un temor por otro, pero nunca ocultar ninguno...

lunes, 28 de junio de 2010


Si algo te hace sentir mal, has algo por remediarlo, no dejes que te invadan la melancolia y la tristeza por completo, que echando raices en tu corazon , serán mas dificiles de arrancar.

No por esto, no evites el sentir, que es la mas humana de todas las virtudes, el conmoverse y el moverse, agitar el corazon y derramar lagrimas, por lo que en realidad amamos. Vale mas, una lagrima que una gota de sangre, pues aunque la sangre tambien nace del corazon, solo lagrima nace por si misma, de un sentimiento, de una sinceridad que acongoja el alma y que no se puede ocultar. Si asi lo necesitas llora y que así descanse tu alma, pero cuida que no alimenten las raices del dolor.

Siente, vive, llora, mueve...

sábado, 26 de junio de 2010

No te rindas...


La vida esta llena de obstáculos, porque sin ellos, teniendo una vida de lo mas cómoda y fácil, ¿Que sentido tendría vivir? Se vive para conquistar, para luchar, para escalar, ya sea en lo cotidiano de nuestras vidas, o ya sean sueños tan grandes como nuestra imaginación. No te duermas, sigue tu camino y descubre tu lugar en este mundo, inspira, sueña, vive y ama, pues del amor a las cosas bellas nace la armonía, armonía con lo que se vive dentro y lo que se siente por fuera.

Luchar, no necesariamente de una manera arriesgada, tan valiente es el hombre que persigue sus sueños, poco a poco, criando a sus hijos y trabajando en un empleo que quizás no es muy de su agrado, pero que sin perder la esperanza persigue, sueña, alcanza, pues tiene responsabilidades, y su lucha aunque menos evidente, está allí, latente, en tanto a veces un poco más pesada que la apasionada búsqueda que tanto anhelan emprender los jóvenes, motivados por el romance de la aventura tortuosa, el tan poético viaje de auto-descubrimiento, vivir en la pena y la miseria para después alzarse gloriosos sobre sus fracasos y derrotas.

Aquello es posible, pero no es lo adecuado para todos, y ese tipo de peleas esta sobre valuada hoy en día, motivada por las películas y las novelas cursi-exageradas de hoy en día. Esto no quiere decir, que lo que mas deseamos no pueda ser hallado, sino que su búsqueda, no tiene porque ser siempre de la misma manera que nos la presenta Hollywood, sino que podemos realizarla de una manera mas "light", conquistar cosas poco a poco, verle el lado amable a la paciencia, no porque una pelea no sea tan dramatica como quisieramos o tan apresurada no le quita lo apasionada.

Asi que por lo que mas quieras, no dejes de soñar, de reir y de amar, donde sea que estes, seas ama de casa, padre de familia o plomero taxista... Soñar cambiara nuestras vidas, y el alcanzarlos cambiara el mundo.